La acción voluntaria, por factores internos o externos a la persona que hace voluntariado, debería llegar a su fin. Esta etapa es la Salida. Es una fase inevitable e importante, ya que el ideal de la acción voluntaria sería un ciclo de trasformación personal y social, de manera que haya un punto en que el voluntario o voluntaria dé por finalizada su misión en un programa u ONG concreta, y se haya producido ese cambio.

Que una persona se desvincule de una ONG o proyecto de voluntariado puede deberse a múltiples factores, que van desde no poder conciliar con una nueva situación familiar o profesional, hasta falta de motivación.

Pero de cualquier modo las ONG de voluntariado deben asumir activamente la responsabilidad que tienen en esta decisión. A ello ayudará desde el principio el hacer un acompañamiento de las personas que hacen voluntariado en su entidad, para ir valorando cómo se desarrolla su actividad, qué cambios se producen en la persona, qué cambios genera en su entorno…y de ahí, a veces, prever posibles causas de salida.

Contemplar la Salida como tal implica verla de maneras tan diferentes como: una evaluación de cómo se desarrolla el voluntariado; una oportunidad para que la entidad aprenda a través de dicha evaluación; un proceso de cambio personal de la persona; o incluso una liberación para emprender nuevos retos y caminos.

Verlo como etapa cumplida, como transformación y oportunidad, hará que la Salida se haga de una forma más consciente y que se gestione de manera adecuada. Se puede mostrar agradecimiento; derivar a otra entidad que cubra las nuevas necesidades de la persona voluntaria; reconocer la labor desempeñada de la persona voluntaria; tratando de vincular a la persona a la entidad favoreciendo su sentimiento de pertenencia; e incluso, si es posible, valorar introducir mejoras en el proyecto en base a la evaluación.

Todas estas maneras de hacer hacen que al Salida sea adecuada y que ONG y persona voluntaria finalicen el ciclo con satisfacción. La salida, forma parte de lo que se conoce como Itinerario del voluntariado.

Cuando hablamos de Itinerario del voluntariado nos referimos a las diferentes etapas por las que pasa una persona voluntaria, desde que llega a la ONG para participar en un proyecto hasta que finalmente se desvincula de la entidad de voluntariado.

En estas etapas o fases se contempla desde la Acogida, que es el recibimiento que se hace por parte de la ONG para saber qué expectativas tiene la persona voluntaria, qué puede aportar y en qué proyecto podrá desarrollar su función; hasta el desarrollo de la acción concreta, pasando por la formación o la vida asociativa que puede tener en la ONG.

Entidades de voluntariado de FEVOCAM están trabajando en un proyecto de búsqueda y mejora de propuestas innovadoras para el Itinerario del voluntariado. Esta iniciativa cuenta con el apoyo de Voluntarios por Madrid y la Comunidad de Madrid, y participa Equipo Andecha en la gestión de los grupos.

Se trata de reflexionar y compartir experiencias que puedan enriquecer a las ONG a la hora de gestionar su voluntariado. Tras 9 meses de trabajo, trabajan ahora en esta última etapa del Itinerario, la Salida, no por ello la menos importante. Y es que en todo proceso – en la acción voluntaria también – se debe contemplar una final. Sin embargo, en la mayoría de los casos las ONG declaran que es a esta última etapa a la que dan menos peso, o dedican menos tiempo. El motivo puede deberse a que pongan casi toda la responsabilidad de la Salida en la persona. Analizar esta situación ha hecho que las entidades se cuestionen su papel para asumir su parte de responsabilidad e introducir mejoras en la Salida.

FEVOCAM publicará a finales de este año las conclusiones y propuestas de mejora del itinerario, para compartirlas con el resto de las ONG de la Comunidad de Madrid.

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