Se cumple así uno de los objetivos de FEVOCAM de seguir fortaleciendo el tejido asociativo y el trabajo en red en la Comunidad, como forma de garantizar la promoción del voluntariado y las entidades de acción voluntaria.

Las nuevas entidades son Fundación Padre Garralda -Horizontes Abiertos y la Sociedad San Vicente de Paúl, instituciones en el ámbito social. Ambas organizaciones cuentan con una larga trayectoria en la realización de programas de voluntariado. Nos acercamos a ellas para conocerlas un poco más de cerca:

“Las personas voluntarias son una parte muy importante de la entidad que le dan sentido y contribuyen a que los proyectos puedan desarrollarse” (Fundación Padre Garralda -Horizontes Abiertos)

 

“Hay que desterrar el individualismo para restaurar el concepto de comunidad, ciudadanía y el cuidado al más débil” (Sociedad San Vicente de Paúl)

 

ENTREVISTAS

Fundación Padre Garralda- Horizontes Abiertos

Cuenta con 396 personas voluntarias activas en Madrid y lleva a cabo programas de voluntariado con madres y menores que cumplen condenas en cárceles, personas con dependencias a sustancias tóxicas, en proceso de deshabituación o personas sin hogar, inmigrantes sin papeles, enfermas de sida, prostitutas, etc.

 

¿Cuál es el principal objetivo y el principal logro de la Fundación

Padre Garralda?

Nuestro principal objetivo y logro son uno mismo, que es apoyar a las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad social, y que en muchos casos son rechazadas por parte de la sociedad. Es el caso de las personas reclusas, con problemas de drogadicción o problemas mentales, inmigrantes, y los menores que viven en esos entornos.

 

¿Cómo contribuyen las entidades sociales a paliar las dificultades económicas y sociales por las que atraviesa actualmente gran parte de la sociedad?

Ahora en estos momentos de crisis, cómo pueden! Muchas ONG’s están viéndose obligadas a cerrar. Pero seguimos y seguiremos trabajando.

 

¿Con qué programas de voluntariado contáis?

Todos los proyectos que realiza la Fundación cuentan con personas voluntarias, que participan activamente en ellos. Son una parte muy importante de la entidad que le dan sentido y contribuyen a que los proyectos puedan desarrollarse.

 

Desde vuestra organización trabajáis, entre otras cosas, con mujeres y menores que cumplen condenas en prisión, ¿necesitan en estos casos las personas voluntarias unas capacidades o sensibilidad especial?

Por supuesto. Trabajamos con todos los niños y niñas que viven en las cárceles con su madres, en todas las cárceles españolas (son ocho). Sí, se necesitan unas capacidades y sensibilidad especial. Por eso contamos con el Programa Loyola que se encarga de dar formación a todas las personas que deciden hacer voluntariado en la Fundación. Esta no solo está dirigida a técnicas de intervención sino a la comprensión de la metodología de la intervención que realiza la Fundación.

 

Para la Fundación Padre Garralda-Horizontes Abiertos las personas voluntarias son…

La base de nuestra Fundación. Tenemos, entre todas las sedes y programas, unos mil voluntarios y voluntarias.

Desgraciadamente, las ONG’s más o menos grandes se están profesionalizando en exceso y puede llevarnos a descuidar a las personas voluntarias que, como es en nuestro caso, son la base de la entidad.

 

¿Qué puede aportar a la Fundación ser parte de FEVOCAM?

Estar incluidos en Plataformas del Tercer Sector Social (estar plantados en nuestra parcela). Aquí vivimos nuestro ambiente, nos enriquecemos, nos animamos, crecemos donde debemos crecer.

 

Sociedad San Vicente de Paúl

Cuenta con 466 personas voluntarias y tiene programas de voluntariado de acogida, ocio y animación y acompañamiento de personas y familias sin recursos y/o sin hogar, mayores, personas enfermas, mujer etc…

 

Si tuvieras que destacar una cosa de la Sociedad de San Vicente de Paúl sería…

La cercanía, el contacto personal. La implicación de cada uno de los socios y personas voluntarias que participan en la Obra Social de la Institución. La participación activa y el contacto directo con la realidad de los colectivos más vulnerables. Establecer lazos de amistad con aquellas personas a las que acompañamos y ayudamos conociéndolos, nombrándolos, cuidándolos, promocionándoles y devolviéndoles su dignidad.

 

En estos momentos de dificultades económicas y sociales, ¿cuál pensáis que debe ser la línea prioritaria que deben seguir las entidades sociales?

Por un lado, las entidades sociales debemos ser órganos sensibles a la detección de las nuevas realidades y pobrezas emergentes. El contacto directo con las personas vulnerables debe darnos la cualidad de anticipación, de previsión de las problemáticas que se están dando o que se van a dar a medio-corto plazo. De manera que seamos agentes de sensibilización y cambio de la realidad.

 

Y nos ha de llevar también a ser creativos e inventivos, como decía San Vicente de Paúl, a la hora de dar respuesta a las situaciones que se nos presentan. A saber implicar a otros y trabajar en red para optimizar los recursos buscando en todo ello la justicia social.

 

Una de las áreas de trabajo de la SSVPE son los centros de acogida para personas sin hogar. ¿Necesitan en este caso, las personas voluntarias, unas capacidades o sensibilidad especial?

Todos los colectivos precisan de una formación específica para las y los voluntarios. Aunque hay ciertos elementos en común entre los colectivos vulnerables, también hay rasgos diferenciadores y definitorios de cada uno de ellos. En el caso de las personas sin hogar, nos encontramos con personas sin tejido familiar o amigos, normalmente sumidas en consumo de drogas o alcohol y con la autoestima muy dañada. Estos rasgos y conductas propias de las personas sin hogar deben ser trabajadas por la entidad, a través de formación, para que las personas voluntarias tengan las herramientas adecuadas a la hora de desempeñar su labor.

El ó la voluntaria no sólo acompaña a la persona en su proceso, sino que asume un papel de educador y es referente para ella en muchos casos.

 

Para la Sociedad de San Vicente de Paúl, las personas voluntarias son…

La esencia de la asociación. Somos una entidad que nace, se forma y es dirigida por personas voluntarias y son, ellas mismas, las que deciden las acciones que la Sociedad de San Vicente de Paúl lleva a cabo en los 149 países donde está presente desde 1833. 180 años sirviendo en esperanza, haciendo de su vida un compromiso, una vocación de ayuda para las personas más vulnerables de su tiempo, siendo capaz de pasar de la preocupación a la acción, materializando en proyectos concretos los sueños encaminados hacia una sociedad mejor.

 

¿Por qué formar parte de FEVOCAM?

Porque el trabajo en red y la solidaridad social es algo que forma parte de nuestra cultura institucional, porque hay que desterrar el individualismo para restaurar el concepto de comunidad, ciudadanía y el cuidado al más débil; porque debemos complementar nuestras acciones para ser capaces de crear un itinerario integral de reinserción, y porque juntos hacemos más fuerza ante los diferentes sectores sociales.

 

 

Esto nos lleva a recordar a uno de nuestros fundadores, el Beato Federico Ozanam, que esté año celebramos el II Centenario de su nacimiento, cuyo sueño era "Encerrar al mundo en una red de caridad".

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